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Parroquia Nuestra Señora de Lourdes

DOMINGOS

  • De Octubre a Julio…

19:30 h – Eucaristía / 20:30 h – Oración

  • De Julio a Octubre…

20:00 h – Eucaristía / 21:00 h – Oración

El primer domingo de cada mes (día de Cáritas), tras la oración tenemos un momento de encuentro y convivencia.

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El camino de Cuaresma – 2

II Dom. Cuaresma.17 Marzo 2019

Un corazón frío

(1Tim 6, 10)

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Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males»; a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.

Los miembros de la Iglesia estamos invitados a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

Lectura: San Pablo escribe (1Tim 6, 10)

“Esto es lo que tienes que enseñar y recomendar (…)

La piedad es ciertamente una gran ganancia para quien se contenta con lo suficiente. Pues nada hemos traído al mundo, como tampoco podemos llevarnos nada de él. Teniendo alimentos y con qué cubrirnos, contentémonos con esto.

Los que quieren enriquecerse sucumben a la tentación, se enredan en un lazo y son presa de muchos deseos absurdos y nocivos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque el amor al dinero es la raíz de todos los males y algunos, arrastrados por él, se han apartado de la fe y se han acarreado muchos sufrimientos.

Silencio

Salmo 26

El Señor es mi luz y mi salvación

Peticiones

  • Padre bueno, te pedimos que nos ayudes a vivir este tiempo de Cuaresma como un tiempo de gracia y retorno al camino del Evangelio.

  • Señor, concédenos tu Santo Espíritu, para que sirva de guía e inspiración a nuestros pensamientos, palabras y acciones.

  • Por la Iglesia y las comunidades cristianas, para que, siguiendo el ejemplo de Jesús, ayuden a crear un mundo más humano, justo y en paz, atendiendo especialmente a los más débiles y menos favorecidos, con espíritu samaritano.

  • Te pedimos, Señor, que nos ayudes a ser signo de esperanza y caridad para los que sufren por causa de la injusticia, la violencia, el maltrato, la enfermedad, la marginación, la soledad, acompañando y aliviando su dolor.

  • Pedimos al Padre por los jóvenes, para que encuentren sentido y rumbo en la vida y descubran la alegría del Evangelio y de la fe.

     

Padrenuestro

Oración final

Felices quienes recorren el camino cuaresmal

con una sonrisa en el rostro,
y sienten cómo brota de su corazón

un sentimiento de alegría incontenible.

Felices quienes durante el tiempo de Cuaresma,
y en su vida diaria, practican el ayuno del consumismo,
de los programas basura de la televisión,
de las críticas, de la indiferencia.

Felices quienes intentan en la cotidianidad

ir suavizando su corazón de piedra,
para dar paso a la sensibilidad, la ternura, la compasión,
la indignación teñida de propuestas.

Felices quienes creen que el perdón
es uno de los ejes centrales

en la puesta en práctica del Evangelio de Jesús,
para conseguir un mundo reconciliado.

Felices quienes se aíslan

de tanto ruido e información vertiginosa,
y hacen un espacio en el desierto de su corazón
para que el silencio se transforme en soledad sonora.

Felices quienes recuerdan

la promesa de su buen Padre y Madre Dios,
quienes renuevan a cada momento su alianza de cercanía
y presencia alentadora hacia todo el género humano.

Felices quienes cierran la puerta a los agoreros,

a la tristeza y al desencanto,
y abren todas las ventanas de su casa al sol de la ilusión,
del encanto, de la belleza, de la solidaridad.

Felices quienes emplean sus manos, su mente, sus pies

en el servicio gozoso de los demás,
quienes más allá de todas las crisis,

mantienen, ofrecen y practican

la esperanza de la resurrección a todos los desvalidos,

marginados y oprimidos del mundo.
Entonces sí que habrá brotado la flor de la Pascua

al final de un gozoso sendero cuaresmal.

(Bienaventuranzas de la Cuaresma – Miguel Ángel Mesa)

El camino de Cuaresma – 1

I Dom. Cuaresma10 Marzo 2019

Limosna, oración y ayuno

(Mt 6,1-6.16-18)

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Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. La Cuaresma anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida. El Papa Francisco envía un mensaje para ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia.

El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Que la limosna se convierta para todos en un auténtico estilo de vida. La posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás es un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia.

El ayuno, por último, constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

Lectura: Del Evangelio de San Mateo (6,1-6.16-18):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.

Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.

Cuando ores, … entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.

Cuando ayunéis… perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».

Silencio

Salmo 50

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa.

Peticiones

  • Señor, nos ponemos en tus manos para que en la Iglesia emprendamos el camino de la Cuaresma sostenidos por la oración, la limosna y el ayuno.

  • Te pedimos Señor por los gobernantes, para que procuren el bienestar de todos y contribuyan a la Paz en el mundo.

  • Te pedimos por los enfermos, los necesitados, los pobres, para que encuentren en nosotros la atención que Cristo tenía con ellos.

  • Señor, te pedimos por las familias, para que teniendo el amor de Cristo como guía convivan preocupados unos de otros.

  • Por los niños y los jóvenes, para que encuentren en nosotros personas que les acerquen a Cristo y les ayuden a seguir su camino.

  • Te pedimos por todas las personas que buscan un sentido a su vida, para que también ellos descubran la alegría del seguimiento de Jesús.

Padrenuestro

Oración final

El mejor ayuno

Ayuna de palabras hirientes

y transmite palabras bondadosas

Ayuna de descontentos

y llénate de gratitud

Ayuna de enojos

y llénate de mansedumbre y de paciencia.

Ayuna de pesimismo

y llénate de esperanza y optimismo.

Ayuna de preocupaciones

y llénate de confianza en Dios.

Ayuna de quejarte

y llénate de las cosas sencillas de la vida.

Ayuna de presiones

y llénate de oración

Ayuna de tristezas y amargura

y llénate de alegría el corazón.

Ayuna de egoísmo

y llénate de compasión por los demás.

Ayuna de falta de perdón

y llénate de actitudes de reconciliación.

Ayuna de palabras

y llénate de silencio y de escuchar a los otros.

Si todos intentamos este ayuno,

lo cotidiano se llenará de:

PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA Y VIDA

(Papa Francisco)

El camino de Cuaresma

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La “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original. Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que será liberada de la esclavitud de la corrupción.

No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales.

Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO
PARA LA CUARESMA DE 2019

«La creación, expectante, está aguardando
la manifestación de los hijos de Dios»
(Rm 8,19)

 

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Hospitalidad – 5

VIII Dom. T.O.3 Marzo 2019

Realicemos una hospitalidad generosa

(Mt 25, 40)

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En el momento en que vivimos, ante el desafío de las migraciones, busquemos cómo hacer de la hospitalidad una oportunidad, no sólo para los que son acogidos, sino para los que acogen. Los encuentros persona a persona son indispensables. Encontrarnos con los que vienen de fuera nos permitirá mejor conocer nuestras raíces y profundizar en nuestra propia identidad.

La hospitalidad de Dios hacia nosotros es una llamada: recibamos a los demás no como quisiéramos que fuesen sino como son; aceptemos ser acogidos por ellos a su manera no a la nuestra.

Convirtámonos en hombres y mujeres de acogida, escuchando, invitando a nuestra mesa, acercándonos a una persona desfavorecida, teniendo una palabra amable para aquellos con los que nos encontremos.

Hno Alois – Carta de Taizé 2019

Lectura: Del Evangelio de San Mateo

Cuando venga en su gloria el Hijo del Hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, en enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.

Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿Cuándo te vimos con hambre y te alimentamos y con sed y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? Y el rey les dirá: “En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis,”

Silencio

  • ¿Cuándo he tenido la experiencia de que hay felicidad en dar?

  • ¿Soy consciente de que también yo necesito recibir algo de los demás?

Salmo 91

Es bueno dar gracias al Señor…
proclamar por la mañana tu misericordia
y de noche tu fidelidad.

Peticiones

  • Roguemos al Señor para que haga de su Iglesia un lugar de puertas abiertas, donde todos tengan cabida.

  • Para que los cristianos sepamos estar siempre alerta ante s necesidades de los demás, siendo personas acogedoras, que tengan un gesto amable para todos los que se acercan a la Iglesia.

  • Para que cuidemos del planeta, manteniéndolo hospitalario para las generaciones que vienen, revisando nuestro modo de vida y deteniendo la explotación inconsiderada de los recursos.

  • Roguemos para que los “más pequeños” sean siempre para nosotros, los más importantes y les pongamos siempre el rostro de Cristo.

  • Pidamos al Padre por los más necesitados de la sociedad: los marginados, encarcelados, parados, ancianos abandonados, mujeres y menores maltratados, enfermos, migrantes…Para que todos encuentren en nosotros una mano tendida y alguien que les sepa escuchar.

Padrenuestro

Oración final

En la tierra nueva

las casas no tienen llaves ni los muros rompen el mundo.

Nadie está solo.

No se habla mucho del amor,

pero se ama con los ojos, las manos, y las entrañas.

Las lágrimas son fértiles, la tristeza se ha ido para no regresar,

y se ha llevado con ella la pesada carga del odio y los rencores, la violencia y el orgullo.

Es extraña la puerta que abre esa tierra:

es la sangre derramada de quien se da sin límite,

es la paciencia infinita de quien espera en la noche,

es la pasión desmedida de un Dios entregado por sus hijos; nosotros,

elegidos para habitar esa tierra nueva.

J. Mª Rodríguez Olaizola, sj – La tierra nueva

Hospitalidad – 4

VII Dom. T.O.24 Febrero 2019

Encontremos en la Iglesia un lugar de amistad

(Juan 19, 25-27)

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Para compartir con otros nuestra confianza en Dios necesitamos lugares donde podamos encontrar no sólo algunos amigos que ya conocemos sino también los que son diferentes de nosotros.

En Parroquias y comunidades nos reunimos distintas generaciones y personas procedentes de diversos orígenes sociales y culturales. Hay allí un tesoro de amistad que es necesario hacer fructificar construyendo así una familia acogedora, en la que pudiéramos ser nosotros mismos, con nuestras dudas y preguntas, sin el temor a ser juzgados …

La Iglesia se encuentra allí donde sople el Espíritu Santo, donde sea que irradie la amistad de Cristo, reuniendo en una sola comunión a los que le aman y le siguen, más allá de sus pertenencias confesionales.

Vivamos hoy esta fraternidad abriendo nuestra oración común a los que están en nuestro entorno y expresan su fe de una manera diferente. La hospitalidad compartida es un camino hacia la unidad.

Hno Alois (Carta de Taizé 2019)

Lectura: Del Evangelio de San Juan (Jn 19, 25-27)

En la cruz, justo antes de morir, Jesús vio a su madre,

y junto a ella, al discípulo al que amaba.

Dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”.

Luego, dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”.

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

 

Silencio

  • A los pies de la cruz, nace una nueva familia por voluntad de Jesús.

  • ¿Cómo vivir hoy esta fraternidad?

 

Salmo 102: El Señor es compasivo y misericordioso

 

Peticiones

  • Por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia.

  • Por las comunidades cristianas, en especial aquellas que son perseguidas, para que sientan la cercanía de Cristo y para que sus derechos sean reconocidos.

  • Por nuestras comunidades, para que sepamos transformarlas en espacios de convivencia y solidaridad.

  • Para que, a través del compromiso de sus miembros, la Iglesia sea un fermento de unidad entre los pueblos y un signo de esperanza.

  • Por la Iglesia, la familia de los hijos de Dios, para que viva y promueva en todo el mundo la fraternidad y la hospitalidad con los migrantes y refugiados.

  • Por el mundo y cada uno de nosotros, para que seamos constructores de la paz combatiendo la guerra, los conflictos, la violencia, la discriminación y la opresión.

Padrenuestro

Oración final

Hospitalidad – 3

VI Dom. T.O.17 Febrero 2019

Acojamos nuestros dones y también nuestras limitaciones

(Mt 11, 28-30)

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Dios acoge todo en nosotros; así por nuestra parte, podemos aceptarnos tal como somos. De este modo, comienza el camino de una curación que todos necesitamos.
Alabemos a Dios por nuestros dones. Acojamos también nuestras fragilidades como una puerta por la que Dios entra en nosotros. Para acompañarnos más allá, para llevarnos a un cambio de vida, Dios quiere que primero seamos acogedores hacia nosotros mismos.
La aceptación de nuestros límites no nos hace pasivos frente a las injusticias, la violencia, la explotación de los seres humanos. Por el contrario, consentir nuestros límites puede darnos la fuerza de luchar con un corazón reconciliado.

El Espíritu Santo, fuego escondido en lo más íntimo de nosotros, transforma poco a poco lo que en nosotros y en torno a nosotros se opone a la vida.

Carta de Taizé 2019


Lectura: Del Evangelio de Mateo (Mt 11, 28-30)

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.

Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí,

que soy manso y humilde de corazón,

y encontraréis descanso para vuestras almas.

Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.

Silencio

  • ¿De qué carga y de qué descanso está hablando Jesús?

  • ¿Qué puedo aprender poniéndome a su escucha?

Salmo 138:  Te alabaré con todo mi corazón

Peticiones

  • Padre, guía a tu Iglesia por el camino del Evangelio, que tu Espíritu Santo la guarde acogedora y siempre dispuesta al servicio de los más necesitados.

  • Te rogamos Padre por lo jóvenes, que te conozcan y encuentren en Jesús un modelo de vida que les haga libres y felices.

  • Para que tu paz, Señor, resplandezca en medio de nosotros y que tu amor libere nuestras vidas.

  • Te pedimos por los responsables de los pueblos, para que tengan la voluntad de promover la justicia y la libertad.

  • Padre, en tus manos ponemos a todos nuestros hermanos enfermos. Haznos capaces de llevarles alivio y esperanza y concédeles paz y fortaleza para afrontar su dolor.

  • Ponemos en tus manos a todos los que por diferentes causas han abandonado su país, su cultura, su familia, especialmente a los que viven en campos de refugiados. Dales, Señor, alivio en su sufrimiento y suscita en los responsables verdaderos deseos de arreglar esta situación.

  • Señor te pedimos por los que pasan dificultades para cuidar y alimentar a su familia, los que no pueden conseguir trabajo digno. Que los responsables de los pueblos tomen medidas justas y eficaces para solucionarlo.

Padrenuestro

Oración final

Hospitalidad – 2

V Dom. T.O.10 Febrero 2019

Estemos atentos a la presencia de Cristo en nuestras vidas

(Ap 3, 19-22)

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Dios nos ofrece su hospitalidad, pero con nuestra libre respuesta hacemos que este don se convierta en una verdadera unión con Él. Jesús nos enseña que Dios es amor: Él nos ofrece su amistad, está a nuestra puerta y llama. Humildemente, espera y aguarda que respondamos con nuestra hospitalidad. Si alguno le abre la puerta, Él entrará.

Mediante una oración muy sencilla le abrimos nuestro corazón a Cristo, y cuando apenas sintamos su presencia Él viene a habitar en nosotros y nos libera de nuestros miedos: el miedo de otras personas, el temor de no estar a la altura, la inquietud ante un porvenir incierto…

Aunque tengamos poco tiempo, hablemos a Cristo de nosotros mismos y de los que nos rodean con unas pocas palabras, como en un susurro. Podemos decirle lo que hay en nosotros y que no siempre comprendemos. El Evangelio del día podría acompañarnos en esa pequeña oración de cada jornada.

 

Lectura: Del libro del Apocalipsis (Ap 3, 19-22)

Yo, a cuantos amo, …; ten, pues, celo y conviértete. Mira, estoy de pie a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. … Le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo me he sentado con mi Padre en su trono. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Silencio

  • ¿Qué me ayuda a escuchar a Cristo?

  • ¿Qué significa para mí “abrirle la puerta”?

Salmo 85:   Señor, escucha mi oración

Peticiones

  • Te ruego, Señor, que en la oración escuchemos siempre tu voz y mantengamos abierta la puerta a la hospitalidad.

  • Señor, Tú que entraste en nuestra vida para enseñarnos el camino de tu reino, te pedimos que nos acompañes siempre para no desviarnos de él.

  • Haz que seamos siempre fieles a tu palabra, para ayudar a construir un mundo más humano.

  • Te pedimos, Señor, que nos des la inteligencia suficiente para saber distinguir el bien del mal, para poder obrar según nuestra conciencia.

  • Tú que nos diste la luz de la alegría y la bondad, haz que la vivamos en unidad con nuestros hermanos.

  • Señor, Tú que nos dotaste de bienes materiales y espirituales, haz que los sepamos compartir con los que carecen de ellos.

  • Señor, te pedimos voluntad y decisión, para que todos los cristianos trabajemos para llevar tu palabra y tu fe a quienes no te conocen.

  • Por la acogida generosa de las víctimas de la trata de personas, de la prostitución forzada y de la violencia (Intención del Papa Francisco)

Padrenuestro

Oración final