Destacado

Parroquia Nuestra Señora de Lourdes

DOMINGOS

  • De Octubre a Julio…

19:30 h – Eucaristía / 20:30 h – Oración

  • De Julio a Octubre…

20:00 h – Eucaristía / 21:00 h – Oración

El primer domingo de cada mes (día de Cáritas), tras la oración tenemos un momento de encuentro y convivencia.

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Santísima Trinidad

Dom. 16 Junio 2019

Santísima Trinidad  (Jn 16, 12-15)

Jornada “pro orantibus”

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Hoy se celebra la Jornada “pro orantibus” bajo el lema “Corazón orante y misionero”. Recordamos hoy que la vida contemplativa es “la voz orante de la Iglesia”: La oración que se eleva desde los monasterios es la voz de la Iglesia y de tantos hombres y mujeres que no saben o no pueden rezar.

Esa oración es la voz de tanta personas que sufren: enfermos, emigrantes, discriminados, abusados, encarcelados, que no saben cómo expresar su dolor e impotencia. Como los que llevaron al paralítico, los monjes y monjas con su oración, acercan y posibilitan que la misericordia de Dios llegue a toda persona necesitada. Su oración se eleva para interceder ante el Señor por el bien de toda la humanidad y de la Iglesia.

La vida contemplativa es también testimonio y profecía para todos nosotros. Nos enseña a perseverar en la búsqueda del rostro del Señor, nos recuerda que el Señor debe llegar a ser nuestro tesoro, nuestro principal bien, lo único que basta.

Hoy queremos recordar en nuestra oración a nuestros hermanos que han elegido la vida contemplativa como entrega al Señor. La Iglesia necesita la vida contemplativa, necesita los corazones misioneros de los que viven constantemente encendidos en celo apostólico, porque no cesan de contemplar el rostro de quién es camino verdad y vida.

 

Lectura: Del Evangelio de San Juan

Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues no hablará por cuenta propia, sino que hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que recibirá y tomará de lo mío y os lo anunciará. (Jn 16, 12-15)

Reflexión

La Nueva Humanidad es la casa de la Trinidad,

el mundo está lleno de su Amor.

Nuestro Dios es Padre, Abbá,

un Amigo entrañable que ofrece a manos llenas

redención, salvación, presencia, comunión, inhabitación.

Has sido creado/a a imagen y semejanza de la Trinidad.

Dios vive en tu interior.

Has sido bautizado/a en el nombre de la Trinidad Santa.

Dios guía tu vida. Tu vida está en las Manos de Dios.

Acoge esta Palabra de Jesús

y llévala como lámpara encendida, en tu corazón:

«Si alguno me ama,

mi Padre lo amará y vendremos a él

y pondremos en él nuestra morada» (Jn 14, 23).

Eres morada de Dios.

Estás habitado/a por él.

En esta Escuela de comunión

se aprende el lenguaje universal del amor.

Todos somos hijos e hijas de Dios.

Todos somos hermanos y hermanas de Jesús.

El Espíritu Santo ha sido derramado en nuestros corazones.

Has sido llamado/a a la comunión

con el Padre y con su Hijo Jesucristo

en la gracia del Espíritu Santo.

Ama, como Jesús amó,

así harás este mundo más humano, más fraterno, más universal.

 

Silencio

 

Salmo 8

Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!

 

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Padre querido. Ponemos hoy en tus manos a nuestros hermanos y hermanas que han recibido en la iglesia la vocación contemplativa. Te rogamos para que sigan siendo evangelizadores con su oración, su silencio y su entrega intercesora imitando a la Virgen María en su vida oculta, a la vez que fecunda.

  • Padre, te pedimos por todas las personas que se sienten enfermas, abandonadas, marginadas y excluidas para que encuentren en nosotros un corazón donde descansar y una mano dispuesta ayudar.

  • Señor te pedimos por todos los que seguimos a Cristo para que pronto seamos uno y así sea la Iglesia reflejo de la Trinidad: Comunión y fuente de amor.

  • Señor, ponemos en tus manos a las familias para que sigan siendo portadoras de amor y crezcan en comunicación y generosidad.

  • Padre, te pedimos por la Iglesia, para que dé razones sólidas para creer y esperar y de esta forma nos ayude a poner nuestras vidas en las manos de Dios, con la certeza de que la Trinidad habita en cada uno de nosotros

  • Padre, sabemos de tu Amor gratuito y sin condiciones. Ayúdanos a mantenernos fieles a la oración, que sepamos vivir en intimidad contigo y con Jesús. Que esa llama de nuestra oración ilumine la Iglesia y puedan así nacer vocaciones a la entrega total en la vida contemplativa.

Padrenuestro

Oración final

Pentecostés

Dom. 9 Junio 2019

Pentecostés

«Recibid el Espíritu Santo»  (Jn 20, 19-23)

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La sociedad moderna ha apostado por el “exterior”. Todo nos invita a vivir desde fuera. Todo nos presiona para movernos con prisa, casi sin detenerse en nada y en nadie. La paz del corazón no encuentra rendijas para penetrar hasta nuestro corazón. Por ser humana, a nuestra vida le falta una dimensión esencial: la interioridad.

En la Iglesia se habla de Dios pero, ¿dónde y cuándo escuchamos la presencia callada de Dios en lo más profundo de nuestro corazón?. ¿Dejamos que el Espíritu del Resucitado entre en nuestro interior?

Acoger al Espíritu de Dios es dejar de hablar sólo con un Dios que colocamos lejos y fuera de nosotros, y aprender a escuchar desde nuestro corazón es dejar de pensar a Dios con la cabeza y empezar a percibirlo en lo más íntimo de nuestro ser.

En la fiesta cristiana del Espíritu Santo, a todos nos dice Jesús lo que un día le dijo a sus discípulos: “Recibid el Espíritu Santo”. Este Espíritu, que nos sostiene y nos anima, reaviva nuestra existencia por caminos que sólo Él conoce.

Lectura: Del Evangelio de San Juan

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.

Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». (Jn 20, 19-23)

Silencio

Salmo 103

Envía tu Espíritu, Señor,
y repuebla la faz de la tierra

Invocaciones

Kyrie Eleison

  • Ven Espíritu Santo y enséñanos a invocar a Dios con ese nombre entrañable de “Padre” que nos enseñó Jesús. Si no sentimos su presencia buena en medio de nosotros, viviremos como huérfanos. Recuérdanos que sólo Jesús es el camino que nos lleva hasta Él, que sólo su vida entregada a los últimos nos muestra su verdadero rostro. Sin Jesús nunca entenderemos su sed de paz, de justicia y dignidad para todos sus hijos e hijas.

  • Ven Espíritu Santo y haznos caminar en la verdad de Jesús. Sin tu luz y tu aliento, olvidaremos una y otra vez su Proyecto del reino de Dios. Viviremos sin pasión y sin esperanza. No sabremos por qué le seguimos ni para qué. No sabremos por qué vivir y por qué sufrir.

  • Ven Espíritu Santo y enséñanos a anunciar la Buena Noticia de Jesús. Que no echemos cargas pesadas sobre nadie. Que no dictaminemos sobre problemas que no nos duelen ni condenemos a quienes necesitan sobre todo acogida y comprensión. Que nunca quebremos la caña cascada ni apaguemos la mecha vacilante.

  • Ven Espíritu Santo e infunde en nosotros la experiencia religiosa de Jesús. Que no nos perdamos en trivialidades mientras descuidamos la justicia, la misericordia y la fe. Que nada ni nadie nos distraiga de seguirlo como único Señor.

  • Ven Espíritu Santo y aumenta nuestra fe para experimentar la fuerza de Jesús en el centro mismo de nuestra debilidad. Que nos dejemos guiar siempre por su Espíritu audaz y creador, no por nuestro instinto de seguridad.

  • Ven Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y conviértenos a Jesús. Si cada uno de nosotros no cambia, nada cambiará en su Iglesia. Si todos seguimos cautivos de la inercia, nada nuevo y bueno nacerá entre sus seguidores. Si no nos dejamos arrastrar por su creatividad, su movimiento quedará bloqueado.

  • Ven Espíritu Santo y defiéndenos del riesgo de olvidar a Jesús. Atrapados por nuestros miedos e incertidumbres, no somos capaces de escuchar su voz ni sentir su aliento. Despierta nuestra adhesión pues, si perdemos el contacto con él, seguirá creciendo en nosotros la inseguridad.

Padrenuestro

Oración final

Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre, don, en tus dones espléndido,
luz que penetra las almas, fuente del mayor consuelo,
ben, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Amén.

Stephen Langton (1150-1228), arzobispo de Canterbury.

Pascua – Oración ecuménica

ORACIÓN ECUMÉNICA EN EL TIEMPO DE PASCUA

Resultado de imagen de manos y velas

Celebrando en la plenitud
del Espíritu”

Cádiz, 8 de junio de 2019

Parroquia Ntra. Sra. de Lourdes

http://www.parroquiadelourdescadiz.es

Organizan:
Parroquia de la Ascensión I.E.R.E. Comunión Anglicana (Sevilla),
Iglesia Evangélica Española
El Buen Pastor (San Fernando) y
Parroquia Ntra. Sra. de Lourdes (Cádiz)

Saludo y acogida.

Canto:

Desde el fondo del mar, del más alto lugar

del más hondo abismo, te alabaré.

Desde mi corazón, fuerte o débil esté

cada instante de mi vida, con gozo yo diré:

Que Tú eres la roca eterna,

Señor sobre cielo y tierra, Tú eres Dios.

Que toda criatura adore

que toda nación se postre

a ti, Señor, Tú eres Dios.

Salmo 103:

¡Aleluya!

Bendice, alma mía, al Señor.
¡Dios mío qué grande eres!
Te vistes de belleza y majestad,
la luz te envuelve como un manto.
¡Aleluya!

¡Cuántas son tus obras, Señor,
y todas las hiciste con sabiduría;
la tierra está llena de tus criaturas!
¡Bendice, alma mía, al Señor!
¡Aleluya!

Todos ellos aguardan
a que les eches comida a su tiempo;
se la echas y la atrapan,
abres tu mano y se sacian de bienes.
¡Aleluya!

Les retiras el aliento, y expiran,
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento y los creas,
y repueblas la faz de la tierra.

Gloria al Padre… ¡Aleluya!

Canto:

Oh… ¡Bendecid al Señor!

Encendido de los cirios.

– Joel 2, 28 – 29 (3, 1-3) (Lectores varios)

«Después derramaré mi Espíritu sobre todos: vuestros hijos e hijas profetizarán, vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones.
También sobre siervos y siervas derramaré mi Espíritu aquel día».

– Canto:

Ven, Espíritu, fuente de vida. Ven, Señor.

– Lectura del Libro de los Hechos de los Apóstoles 8, 26 – 39

– Reflexión (Presbítera Eva Domínguez Sosa, Iglesia Evangélica Española El Buen Pastor de San Fernando)

– Breve silencio.

– Canto:

Danos Dios un entendimiento vivo de Jesús,
de la riqueza de su gloria y la cruz;
ilumina nuestros ojos, trae tu luz. (bis)

Muestra esos ojos hoy brillando como fuego
y su rostro como el sol resplandeciendo.
La belleza incomparable de Jesús,
el digno Dios.

Muestra
esa voz que como estruendo hoy resuena
y la santidad que es su vestimenta.
La temible hermosura de Jesús,
el digno Dios.

– Peticiones:

1. Afirmamos nuestra fe en un Dios
que es Padre, Hijo y Espíritu. Confesamos que sin el Espíritu no es posible sonreír ni cantar, que sin el Espíritu no es posible hallar la alegría de Jesús, ni revitalizar la comunidad. Creemos que sin el Espíritu no es posible vivir en la luz.

Por eso, pedimos juntos: Envía, Jesús, tu Espíritu y renuévanos.

2. Creemos que el Espíritu da gracia, movimiento y fuerza, que el Espíritu genera posibilidades, abre perspectivas, alienta y plantea desafíos. Confesamos que el Espíritu impulsa al testimonio y que una comunidad que no proclama es una comunidad que se ha vaciado del Espíritu de Dios.

Por eso, pedimos juntos: Envía, Jesús, tu Espíritu y renuévanos.

3. Creemos que el Espíritu señala los caminos por los que llegar a la verdad, a la vida en plenitud, a la justicia, a la paz. Creemos que el Espíritu nos enseña a vivir la solidaridad, a vivir en armonía, a perdonar y a recibir el perdón, a ser parte de una comunidad que se acepta, se respeta y crece hacia la fe madura.

Por eso, pedimos juntos: Envía, Jesús, tu Espíritu y renuévanos.

4. Afirmamos que el Espíritu concede sueños y abre la mente a horizontes nuevos, animando a quienes lo reciben a vivir en la esperanza de tiempos mejores.

Por eso, pedimos juntos: Envía, Jesús, tu Espíritu y renuévanos.

– Padrenuestro cantado.

– Gesto de la paz y canto:

Mi paz os dejo, mi paz os doy.
Ya no temáis (bis).

– Oración comunitaria:

Jesús, el Cristo, por tu Resurrección
te has hecho nuestra esperanza.

La muerte, la violencia y el abandono
no han tenido la última palabra.

Aunque permanezcas invisible
podemos acogerte en nuestra oración,
y podemos servirte en cada persona
que encontramos,
especialmente en aquellos que sufren.

A todos prometes la alegría de Dios
para siempre.

 

Envío y bendición bíblica (Presbítero Miguel Ángel Pino, Parroquia de la Ascensión I.E.R.E. de Sevilla).

Que nos bendiga el Dios del cielo, de los mares, de los vientos; que nos bendiga el Dios del aire, de los bosques, los desiertos.

Que nos bendiga el Dios que sueña con un mundo diferente.

Que calme toda sed y nos provea el sustento, nos tome entre sus brazos e inspire nuestros sueños.

Que no falte su paz, que nos de vida plena que brille su justicia hoy
sobre nuestra tierra.

Que nos bendiga el Dios que danza solidario con su gente; que nos bendiga en el camino, nos anime y nos aliente desde ahora y por siempre. Amén.

– Canto:

Jubilosos te alabamos
Dios de gloria, Salvador;
nuestra vida te entregamos
como se abre al sol la flor.
Líbranos de nuestros males
y tristezas, oh Jesús;
danos bienes celestiales,
llénanos de gozo y luz.

Tierra y cielo están gozosos,
reflejando así tu amor;
ángeles y fieles todos
canten siempre tu loor.
Monte, valle, río y fuente,
campo, selva y ancho mar,
nos recuerdan que constantes
te debemos alabar.

Tú, que piadoso perdonas,
danos hoy tu bendición.
Tú, que todo proporcionas,
da tu paz al corazón.
Danos dicha y esperanza,
danos gracia y santidad,
guíanos en bienandanza
a la luz de tu bondad.

– Momento de convivencia comunitaria.

Pascua – VII

VII Dom. Pascua2 Junio 2019

Ascensión del Señor

(Lc 24, 46-53)

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Al final de su Evangelio, Lucas narra el acontecimiento de la Ascensión del Señor. Jesús se va bendiciendo y permanece en la bendición. Sus manos quedan extendidas sobre este mundo. Las manos de Cristo que bendicen son como un techo que nos protege. Pero son al mismo tiempo un gesto de apertura que abre brecha en el mundo para que el cielo penetre en él y llegue a ser una presencia.

En el gesto de las manos que bendicen se expresa la relación duradera de Jesús con sus discípulos, con el mundo. En el marcharse, Él viene para elevarnos por encima de nosotros mismos y abrir el mundo a Dios. Por eso los discípulos pudieron alegrarse cuando volvieron de Betania a casa.

Por la fe sabemos que Jesús, bendiciendo, tiene sus manos extendidas sobre nosotros. Esta es la razón permanente de la alegría cristiana.

Lectura: Del evangelio según san Lucas

Dijo Jesús a sus discípulos:

«Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Mirad, yo voy a enviar sobre vosotros la promesa de mi Padre; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza que viene de lo alto.»

Y los sacó hasta cerca de Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, y fue llevado hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

(Lc 24, 46-53)

Silencio

Salmo 46

Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Señor Jesús, te pedimos que nos ayudes a mantenernos fieles en tu seguimiento conforme al Evangelio.

  • Señor, concédenos tu Santo Espíritu, para que sirva de guía e inspiración a nuestros pensamientos, palabras y acciones; que Él nos ayude a dar testimonio por medio de nuestras vidas.

  • Te pedimos, Padre, que nos ayudes a ser signo de esperanza y caridad para los que sufren por causa de la soledad, la marginación, la enfermedad, la violencia, el maltrato y la injusticia, acompañando y aliviando su sufrimiento.

  • Pedimos al Padre por los jóvenes, para que encuentren sentido y rumbo en la vida y descubran la alegría del Evangelio y de la fe.

  • Por la Iglesia y las comunidades cristianas, para que, siguiendo el ejemplo de Jesús, ayuden a crear un mundo más humano, justo y en paz, atendiendo especialmente a los más débiles y menos favorecidos, con espíritu samaritano. Hoy traemos especialmente a tu presencia a las personas que trabajan en Cáritas.

Padrenuestro

Oración final

Ven Espíritu de Jesús Resucitado

haz que nuestro seguimiento a Cristo sea verdadero y noble,

que la justicia y la claridad inunden nuestras acciones.

Que descubramos cada día el regalo que Dios nos ofrece:

su ternura y su perdón siempre nos consuelan.

Que tu aliento fortalezca nuestra espiritualidad

y mostremos ese amor y bondad en nuestro comportamiento.

Como cristianos queremos contribuir en la humanización de este mundo:

para que se convierta en un lugar más reconciliado, más pacífico y más transparente.

Espíritu de la alegría, danos la capacidad de seguir adelante.

A pesar de nuestras dudas y fragilidades Tú nos dices:

“No os dejo solos, os infundo mi Espíritu de vida”.

(Hno. Roger de Taizé)

Pascua – VI

VI Dom. Pascua26 Mayo 2019

El don del Espíritu Santo

(Jn 14, 23-29)

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Los discípulos tuvieron miedo a quedarse sin su Maestro. Jesús, por su parte, les insistió en que, a pesar de su partida, nunca sentirían su ausencia.

Hasta cinco veces les repitió que podrían contar con «el Espíritu Santo». Este Espíritu será la memoria viva de Jesús que les irá enseñando todo lo que Jesús les ha ido comunicando por los caminos de Galilea. Él los defenderá en el futuro de la turbación y de la cobardía.

Jesús, no solo nos desea la paz. Nos regala su paz. Si vivimos guiados por el Espíritu, recordando y guardando sus palabras, conoceremos la paz. No es una paz cualquiera; es su paz.

Necesitamos convertirnos humildemente a su verdad, movilizar todas nuestras fuerzas para desandar caminos equivocados y dejarnos guiar por el Espíritu que animó la vida entera de Jesús.

Lectura: Del Evangelio de San Juan

Y Jesús dijo:

«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.

La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo».

(Jn 14, 23-28)

Silencio

Salmo 66

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros…

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Te pedimos por los que atraviesan dificultades y desánimos en sus vidas, para que Tú seas su luz y esperanza.

  • Hijo del Dios vivo, tú conoces nuestras pruebas y nuestra pobreza: concédenos vivir en tu amor y tu paz.

  • Padre, te pedimos por los que son perseguidos a causa de tu nombre; por todos los que buscan la justicia.

  • Para que seamos solidarios y compartamos nuestros bienes y nuestro tiempo con los demás, especialmente con los más desfavorecidos de la tierra.

  • Para que los cristianos no cesemos de ir al encuentro de todos, y seamos fermento de reconciliación en la familia humana.

Padrenuestro

Oración final

Pascua – V

V Dom. Pascua19 Mayo 2019

«Que os améis unos a otros»

(Jn 13, 31-35)

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Vivimos en una sociedad donde se ha ido imponiendo la «cultura del intercambio». Las personas se intercambian objetos, servicios y prestaciones. Con frecuencia, se intercambian además sentimientos, cuerpos y hasta amistad.

No es posible vivir un amor inspirado por Jesús sin distanciarse del estilo de relaciones e intercambios interesados que predomina con frecuencia entre nosotros. Muchas veces no es fácil ver en nuestras comunidades discípulos y discípulas de Jesús que se distingan por su capacidad de amar como amaba él. Nos falta el distintivo cristiano.

En la lectura de hoy vemos a Jesús despidiéndose de sus discípulos. Dentro de muy poco, ya no lo tendrán con ellos. Jesús les habla con ternura especial. La comunidad es pequeña y frágil. Acaba de nacer. Los discípulos son como niños pequeños. ¿Qué será de ellos si se quedan sin el Maestro?

Entonces Jesús les hace un regalo: «Os doy un mandato nuevo: que os améis unos a otros como yo os he amado». Si se quieren mutuamente con el amor con que Jesús los ha querido, no dejarán de sentirlo vivo en medio de ellos. El amor que han recibido de Jesús seguirá difundiéndose entre los suyos.

Por eso, Jesús añade: «La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros». Lo que permitirá descubrir que nuestra comunidad es realmente de Jesús no será la confesión de una doctrina, ni la observancia de unos ritos, ni el cumplimiento de una disciplina, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús. En ese amor está nuestra identidad.

Lectura: Del Evangelio de San Juan

Dijo Jesús a sus discípulos:

«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros: Donde yo voy no podéis venir vosotros.

Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también unos a otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros».

(Jn 13, 31-35)

Silencio

Salmo 144

El Señor es clemente y misericordioso…

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Señor, ayúdanos a vivir el amor como un comportamiento activo y creador que nos lleve a una actitud de servicio y de lucha contra todo lo que deshumaniza y hace sufrir al ser humano.

  • Por la Iglesia, pueblo de Dios, para que asuma su vocación maternal y sea una verdadera familia para los que carecen de ella. Que seamos una voz y una fuerza que promueva eficazmente la justicia y el amor entre los hombres y entre los pueblos.

  • Por los que gobiernan el mundo, para que con sus esfuerzos promuevan la paz, el bienestar, la calidad de vida y la libertad y dignidad humana para todos.

  • Te pedimos por nuestros niños y jóvenes que están en búsqueda de aquello que pueda orientar sus vidas y darles sentido, para que encuentren “estrellas de esperanza” en su camino que les hagan descubrir el gozo de la fe.

  • Dios de misericordia, en un mundo que nos desconcierta con el incomprensible sufrimiento de los inocentes, concédenos hacer perceptible, a través de nuestra vida, un reflejo de la compasión de Cristo.

Padrenuestro

Oración final

Pascua – IV

IV Dom. Pascua12 Mayo 2019

Oración por las vocaciones – El buen pastor

(Jn 10, 22-30)

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No estamos solos, tenemos quien vela por nosotros: Jesús, el Buen Pastor.

Si somos de su rebaño estaremos atentos a su voz, porque Él nos llama por nuestro nombre y no nos abandona ni nos deja solos; sabe lo que necesitamos y nos lo ofrece.

Pero Jesús no obliga, no fuerza a nadie a seguirle. Está esperando, a nuestra puerta, que le abramos.

¿Estamos atentos a su voz? ¿O nos dejamos llevar por las voces de la comodidad, el hedonismo, la frivolidad y el materialismo imperante en nuestra sociedad? ¿Es, realmente, Cristo quien guía nuestra vida?

Lectura: Del Evangelio de San Juan

Se celebraba entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación del templo. Era invierno, y Jesús se paseaba en el templo por el pórtico de Salomón. Los judíos, rodeándolo, le preguntaban: «¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo francamente».

Jesús les respondió:

«Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, esas dan testimonio de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, lo que me ha dado, es mayor que todo, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

(Jn 10, 22-30)

Silencio

Salmo 23

El Señor es mi pastor…

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Te rogamos Padre, por el Papa Francisco, los obispos y sacerdotes, para que sean auténticos pastores de tu Iglesia.

  • Te rogamos por las vocaciones, especialmente las nativas, para que tu Reino se extienda por todo el mundo.

  • Te pedimos por las personas que no creen, para que podamos ser para ellos luz del mundo y sal de la tierra.

  • Por las personas más necesitadas; los enfermos, parados, presos, inmigrantes, marginados de la sociedad, para que descubran que Tú también los llamas y para que nosotros te veamos en ellos.

  • Por las iglesias perseguidas, para que sientan que Tú estás con ellos y tengan también el apoyo del resto de los cristianos. Pidamos especialmente por los fallecidos en Sri Lanka y por sus comunidades.

Padrenuestro

Oración final