Pascua II – El camino del resucitado

11 Abril 2021

Jesús se aparece a María Magdalena

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Monición

Contemplamos hoy una de las escenas de amor mas hermosas del Evangelio. María Magdalena ha permanecido fiel al pie de la cruz y a la entrada del sepulcro. Esa fidelidad hace que el Maestro la llame por su nombre, que sea la primera testigo de la resurrección, la primera apóstol, y que Jesús la envié a anunciar la Buena Noticia a los hermanos.

Te pedimos Señor que, como María, nuestro amor por ti se mantenga fiel a pesar de todas las oscuridades, para que así podamos ser testigos en el mundo de tu resurrección.

Salmo 149

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de sus fieles ;
que se alegre su pueblo por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras ;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la salvación a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos
con vítores a Dios en la boca…
honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre…

Lectura del Evangelio — Jn 20,11-18

Estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella les contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».

Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?».

Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré».

Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice: «¡Rabboni!», que significa: «¡Maestro!».

Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, anda, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”».

María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto».

Peticiones

Kyrie Eleison, Christe Eleison

  • Señor Jesús, que la certeza de tu resurrección nos dé valor para estar al lado de todos los que los marginados y los que sufren en nuestro mundo, especialmente en este tiempo de pandemia.
  • Padre bueno, te pedimos por todos los cristianos y cristianas; que el amor sea siempre el distintivo de quienes queremos ser fieles al Evangelio, para que siendo signos de unidad podamos dar testimonio en el mundo de que Jesús vive entre nosotros.
  • Te pedimos Jesús por nuestra Iglesia, por el Papa, pastores y comunidades. Líbranos de las tentaciones que nos alejan del seguimiento evangélico: el poder, la riqueza, la búsqueda del prestigio… para que así podamos ser evangelios vivos en nuestro tiempo
  • Padre, te pedimos por los gobernantes y poderosos; que trabajen por un mundo mas humano, justo y fraterno. Que en toda las políticas se instale la cultura de la concordia, el amor y el servicio, buscando siempre aliviar el sufrimiento de los más pequeños y vulnerables .

Padrenuestro

Oración final

Jesús nuestra alegría,

a tu lado encontramos el perdón, el frescor de las fuentes.

Sedientos de las realidades de Dios, reconocemos tu presencia de Resucitado.

Al igual que el almendro comienza a florecer con la luz de la primavera,

Tu haces florecer hasta los desiertos del alma.

Tu tienes palabras que dan vida al alma,

¿a quien iríamos sino a ti, el Resucitado?

(Roger de Taizé)

Pascua I – El camino del resucitado

4 Abril 2021

«Ir a Galilea»

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Sylvain de Taizé

𝄞 ¡Despierta Tú que duermes!

Levántate de entre los muertos,

y Cristo te alumbrará, y Cristo te alumbrará.

Monición

«Muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol»… unas mujeres, en un gesto de compasión y de amor, van al sepulcro de Jesús con aromas para ungir su cuerpo. Pero sucede algo totalmente inesperado. Un «joven vestido de blanco» les anuncia: «No está aquí. Ha resucitado. Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis».

El Papa Francisco nos ofrece hoy tres anuncios de Pascua explicando qué significa ir a Galilea…

Ir a Galilea significa, ante todo, empezar de nuevo: Siempre es posible volver a empezar, porque existe una vida nueva que Dios es capaz de reiniciar en nosotros más allá de todos nuestros fracasos.

Ir a Galilea, en segundo lugar, significa recorrer nuevos caminos: Jesús no es un personaje obsoleto, Él está vivo, aquí y ahora, camina contigo cada día, en la situación que te toca vivir, en la prueba que estás atravesando, en los sueños que llevas dentro. Aunque todo te parezca perdido, Él te sorprenderá.

ir a Galilea significa ir a los confines, porque Galilea es el lugar más lejano, desde donde Jesús comenzó su misión. En Galilea aprendemos que podemos encontrar a Cristo resucitado en los rostros de nuestros hermanos, en el entusiasmo de los que sueñan y en la resignación de los que están desanimados, en las sonrisas de los que se alegran y en las lágrimas de los que sufren, sobre todo en los pobres y en los marginados. Con Él la vida cambiará.

(Vigilia Pascual 2021 – Extracto)

Salmo 149

Aleluya

Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de sus fieles;

que se alegre su pueblo por su Creador, los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras;

porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la salvación a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria y canten jubilosos

con vítores a Dios en la boca… honor para todos sus fieles.

Gloria al Padre…

Lucernario

Lectura del Evangelio

Aleluya

Pasado el sábado, María Magdalena, María la de Santiago y Salomé compraron aromas para ir a embalsamar a Jesús. Y muy temprano, el primer día de la semana, al salir el sol, fueron al sepulcro. Y se decían unas a otras: «¿Quién nos correrá la piedra de la entrada del sepulcro?».

Al mirar, vieron que la piedra estaba corrida y eso que era muy grande. Entraron en el sepulcro y vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de blanco. Y quedaron aterradas.

Él les dijo: «No tengáis miedo. ¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? Ha resucitado. No está aquí. Mirad el sitio donde lo pusieron. Pero id a decir a sus discípulos y a Pedro: “Él va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis, como os dijo”».

(Mc16,1-7)

Aleluya

Silencio —

Peticiones

Kyrie Eleison, Christe Eleison

  • Padre, haz que tu pueblo experimente el gozo de este día durante el caminar en esta tierra y así dirija sus pasos hacia Ti.
  • Por todas las naciones de la tierra, para que acojan la palabra de Vida que hoy ha resucitado de entre los muertos.
  • Por los responsables de los pueblos, para que desempeñen su tarea como servidores de la justicia y de la paz.
  • Por los que sufren en la enfermedad, el duelo, la vejez, el exilio, la cárcel, para que tu resurrección sea para ellos consuelo y auxilio.
  • Por los matrimonios, para que renueven en la gracia de la Resurrección su amor y compromiso mutuo.

Padrenuestro

Oración final

Jesús, nuestra alegría,

a tu lado encontramos el perdón, el frescor de las fuentes.

Sedientos de las realidades de Dios,

reconocemos tu presencia de Resucitado.

E, igual que el almendro comienza a florecer

con la luz de la primavera,

tú haces florecer hasta los desiertos del alma.

Tú tienes las palabras que dan vida a nuestra alma,

¿a quién iríamos sino a ti, el Resucitado?

(Roger de Taizé)

𝄞 Sal de la tierra, luz del mundo,

en medio de la tiniebla.
Anunciad la buena nueva,

seréis la sal, la luz.

(Staňte se solí)

Sábado Santo

3 Abril 2021

«Oración ante el sepulcro»

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Hans Holbein el Joven (s. XVI)

AUDIO

Nuestra mirada hacia nuestro Señor.

(Oculi nostri…)

Señor Jesús, una vez más te entregan a las manos del hombre, pero esta vez te acogen las manos amables de José de Arimatea y de algunas mujeres piadosas venidas de Galilea, que saben que tu cuerpo es precioso.

Estas manos representan las manos de todas las personas que nunca se cansan de servirte y que hacen visible el amor del que el hombre es capaz.

Este amor es el que justamente nos hace esperar en que un mundo mejor es posible; sólo basta que el hombre esté dispuesto a dejarse alcanzar por la gracia que viene de Ti.

Oh Dios, eterna luz y día sin ocaso, colma de tus bienes a los que se dedican a tu alabanza y al servicio del que sufre, en los innumerables lugares de sufrimiento de la humanidad.

(Via Crucis 2020 – XIV estación: Jesús es puesto en el sepulcro)

Salmo 63

Escucha, oh Dios, la voz de mi lamento,

protege mi vida del terrible enemigo;

escóndeme de la conjura de los perversos

y del motín de los malhechores:

afilan sus lenguas como espadas

y disparan como flechas palabras venenosas,

para herir a escondidas al inocente,

para herirlo por sorpresa y sin riesgo.

Se animan al delito,

calculan cómo esconder trampas,

y dicen: “¿Quién lo descubrirá?”

Inventan maldades y ocultan sus intenciones,

porque su mente y su corazón no tienen fondo.

Pero Dios los acribilla a flechazos,

por sorpresa los cubre de heridas;

su misma lengua los lleva a la ruina,

y los que lo ven menean la cabeza.

Todo el mundo se atemoriza,

proclama la obra de Dios

y medita sus acciones.

El justo se alegra con el Señor, se refugia en él,

y se felicitan los rectos de corazón.

Gloria al Padre…

Salmo 4

Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío;

tú que en el aprieto me diste anchura,

ten piedad de mí y escucha mi oración.

Y vosotros, ¿hasta cuándo ultrajaréis mi honor,

amaréis la falsedad y buscaréis el engaño?

Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,

y el Señor me escuchará cuando lo invoque.

Temblad y no pequéis,

reflexionad en el silencio de vuestro lecho;

ofreced sacrificios legítimos

y confiad en el Señor.

Hay muchos que dicen: “¿Quién nos hará ver la dicha,

si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?”

Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría

que si abundara en trigo y en vino.

En paz me acuesto y en seguida me duermo,

porque tú sólo, Señor, me haces vivir tranquilo.

Gloria al Padre…

Él me da la salvación, en Él confío y nada temo.

En Él confío y nada temo.

Salmo 15

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti;

yo digo al Señor: “Tú eres mi bien”.

Los dioses y señores de la tierra no me satisfacen.

Multiplican las estatuas de dioses extraños;

no derramaré sus libaciones con mis manos,

ni tomaré sus nombres en mis labios.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa;

mi suerte está en tu mano:

me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad.

Bendeciré al Señor, que me aconseja,

hasta de noche me instruye internamente.

Tengo siempre presente al Señor,

con él a mi derecha no vacilaré.

Por eso se me alegra el corazón,

se gozan mis entrañas,

y mi carne descansa serena.

Porque no me entregarás a la muerte,

ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción.

Me enseñarás el sendero de la vida,

me saciarás de gozo en tu presencia,

de alegría perpetua a tu derecha.

Gloria al Padre…

mi alma reposa sólo en Ti. (bis)

Lectura del Evangelio de S. Lucas

La Piedad y Miguel Ángel: un idilio eterno - líneas sobre arte

Había un hombre, llamado José, que era miembro del Sanedrín, hombre bueno y justo (este no había dado su asentimiento ni a la decisión ni a la actuación de ellos); era natural de Arimatea, ciudad de los judíos, y aguardaba el reino de Dios. Este acudió a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Y, bajándolo, lo envolvió en una sábana y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca, donde nadie había sido puesto todavía.

Era el día de la Preparación y estaba para empezar el sábado. Las mujeres que lo habían acompañado desde Galilea lo siguieron, y vieron el sepulcro y cómo había sido colocado su cuerpo.

(Lc 23, 50 – 55)

Lectura de una homilía antigua sobre el grande y santo Sábado

Silencio

Stabat Mater dolorosaPergolesi

Peticiones

Kyrie Eleison, Christe Eleison;

  • Señor, te pedimos que ilumines las oscuridades de nuestro corazón, que mantengamos nuestra confianza, y alimentemos la esperanza en tu Resurrección.
  • Para que crezca nuestra confianza en el amor que nos regalas al librarnos de nuestras tinieblas.
  • Por los que trabajan con los pobres, con los extranjeros y los excluidos, especialmente por los misioneros.
  • Enséñanos a mirar a nuestro alrededor con mirada de compasión para nunca condenar sino comprender a los que nos rodean y consolar al que sufre.
  • Por la paz en el mundo y la liberación de todos los pueblos, que trabajemos por el reino de Dios.
  • Acuérdate de los que pasan la dura prueba de la vida, por los enfermos y moribundos, por los que se enfrentan a la cruda realidad de la muerte.
  • Por las víctimas de la guerra y el terrorismo, para que encuentren fortaleza y consuelo en la Resurrección de Cristo Jesús.

Padrenuestro

Oración final

Señor Jesús,

ahora descansas de tanto amar a los hombres,

has muerto por nosotros, nos has regalado tu vida

para que nuestras faltas de amor no nos paralicen.

Al contemplar tu cuerpo sepultado,

en nuestro interior deseamos hallar una respuesta:

fortalécenos para hacer de nuestra vida la respuesta adecuada.

Espíritu Santo,

queremos manternernos junto al sepulcro, mirarte y esperar.

Ilumina nuestra vida, que tu abrazo de amor nos llene de sentido;

que seamos fieles como María, guardando todo en el corazón.

Cantos

(Cristo Salvador, Hijo del Padre, danos la paz)

quien a Dios tiene nada le falta.

Nada te turbe, nada te espante: sólo Dios basta.

(Bueno es confiar y esperar en el Señor)

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Sylvain de Taizé

Viernes Santo

Oración ante la cruz

Sylvan de Taizé

AUDIO

quia per crucem tuam redemisti mundum,

quia per crucem tuam redemisti mundum.

(Te adoramos, oh Cristo, te bendecimos,

pues por tu cruz salvaste al mundo)

Monición

Cuando nuestra mirada se detiene sobre el rostro de Jesús en la cruz nos gustaría decirle:

“Salvador de todos los seres humanos, tu vida ha conocido el fracaso. Soportando pruebas y sufrimientos, Tú no amenazas a nadie. Seguirte puede suponer coger nuestra propia cruz. Y Tú la llevas con nosotros”.

Lectura del profeta Isaías

Mirad a mi siervo, a quien sostengo; mi elegido, a quien prefiero.

Sobre él he puesto mi espíritu, para que promueva el derecho en las naciones.


No gritará, no clamará, no voceará por las calles.

La caña cascada no la quebrará, el pabilo vacilante no lo apagará.

Promoverá fielmente el derecho, no vacilará ni se quebrará,

hasta implantar el derecho en la tierra, y su ley que esperan las islas.


Así dice el Señor Dios, que creó y desplegó el cielo,

afianzó la tierra con su vegetación,

dio el respiro al pueblo que la habita y el aliento a los que se mueven en ella.


Yo, el Señor, te he llamado para la justicia,

te he tomado de la mano,

te he formado y te he hecho alianza de un pueblo, luz de las naciones.


Para que abras los ojos de los ciegos,

saques a los cautivos de la prisión y de la cárcel a los que viven en tinieblas.

Is. 42, 1 – 7

Salmo 26

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?

Cuando me asaltan los malvados para devorar mi carne,

ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla;

si me declaran la guerra, me siento tranquilo.

Una cosa pido al Señor, eso buscaré:

habitar en la casa del Señor por los días de mi vida;

gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo.

Él me protegerá en su tienda el día del peligro;

me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca;

y así levantaré la cabeza sobre el enemigo que me cerca;

en su tienda sacrificaré sacrificios de aclamación: cantaré y tocaré para el Señor.

Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad de mí, Señor, no me escondas tu rostro.

No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio;

no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.

Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá.

Señor, enséñame tu camino, guíame por la senda llana, porque tengo enemigos.

No me entregues a la saña de mi adversario,

porque se levantan contra mí testigos falsos, que respiran violencia.

Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.

Gloria al Padre…

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Primera palabra

Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a él y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen” (Lc 23, 34).

Segunda palabra

Uno de los malhechores colgados le insultaba: “¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!”. Pero el otro le respondió diciendo: “¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, este nada malo ha hecho”. Y decía: “Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino”. Jesús le dijo: “Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso” (Lc 23, 43).

Tercera palabra

Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y, junto a ella, al discípulo a quien amaba, dice a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. “Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa” (Jn 19, 26-27).

Cuarta palabra

Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: “¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?”, esto es: “¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?”. Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: “A Elías llama este”. Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber. Pero los otros dijeron: “Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle” (Mt 27, 46-49; Mc 15, 34-37).

Quinta palabra

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: “Tengo sed” (Jn 19, 28).

Sexta Palabra

Cuando tomó Jesús el vinagre, dijo: “Todo esta cumplido” (Jn 19, 30).

Séptima palabra

Jesús, dando un fuerte grito, dijo “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Y dicho esto, expiró (Lc 23, 46).

Padrenuestro

Oración

Nuestros ojos contemplan a Jesús en la cruz,

nuestra mirada se detiene en su rostro,

y sus palabras resuenan en nuestros corazones:

“Padre, perdónales… no saben lo que hacen”.

Desde ese día, para todos nosotros,

su perdón refleja la bondad de Dios Padre,

comprendemos que Cristo deja a cada uno la libertad
para elegirle o rechazarle. Él no obliga a nadie.

Sencillamente se mantiene a la puerta de todo corazón y llama:

“¿me amas?, ¿permanecerás conmigo para velar y rezar por
los que, en este día, conocen sobre la tierra el abandono,

los que sufren el odio y la violencia?

Silencio y Adoración de la Cruz

  • Podemos depositar en Jesús Crucificado todos nuestros pesos, todo lo que nos agobia y preocupa.
  • Jesús, puesto en la cruz, carga con nuestras desfiguraciones para volverlas un signo de nueva esperanza.

Cantos

(A tus manos, Padre, encomiendo mi espíritu)

Laudamus et glorificamus. Resurrectionem tuam laudamus Domine.

(Adoramos tu cruz, Señor, alabamos tu resurrección, Señor.)

Jueves Santo

1 Abril 2021

Oración ante la Eucaristía

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Hermano Sylvain de Taizé

𝄞 Canto:

Oh Jesús, Pan de Dios,

hambre no tendrá el que a ti venga.

Oh Señor, vivo estás, el que crea no tendrá sed.

Monición

Hemos acompañado a Jesús en la celebración de este Jueves Santo, donde nos ha mostrado la calidad e intensidad de su amor hasta abajarse a lavar los pies de sus discípulos y donde nos ha regalado su presencia viva entre nosotros en la Eucaristía.

En este tiempo de recogimiento y adoración, tomando las palabras del Evangelio de Juan, vamos a compartir con Jesús unos momentos de su oración de intimidad con el Padre. En esta íntima oración nos muestra también el camino para vivir nuestra propia relación filial con Dios.

𝄞 Canto:

Busca el silencio, ten alerta el corazón,

calla y contempla.

1. Jesús es consciente de “su hora”

y expresa su disponibilidad total

y su confianza en el amor del Padre.

Del Evangelio de Juan(Jn 17, 1.4)

Dicho esto, Jesús levantó sus ojos y exclamó:

«Padre, ha llegado la “Hora”; glorifica a tu Hijo para que tu Hijo pueda glorificarte.

Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.

Ahora, Padre, glorifícame Tú, junto a ti».

SILENCIO

𝄞 Canto:

In manos tuas, Pater,

commendo spiritum meum (bis)

2. Jesús nos deja la Palabra.

Del Evangelio de Juan

(Jn 17, 12-17)

«Cuando estaba yo con ellos, yo cuidaba en tu nombre a los que me habías dado…

Pero ahora voy a ti, y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada.

Yo les he dado tu Palabra, y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo.

No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno.

Santifícalos en la verdad: tu Palabra es verdad».

SILENCIO

𝄞 Canto:

Tu palabra, Señor, no muere,

nunca muere porque es la vida misma

y la vida Señor, no solo vive,

no solo vive la vida vivifica.

3. Jesús expresa al Padre su gran deseo para sus discípulos:

La unidad y el amor, no un amor cualquiera.

Jesús pide para nosotros el mismo amor que nos tiene el Padre.

Del Evangelio de Juan

(Jn 17, 11.23.26)

«Padre Santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros. Que todos sean uno, como Tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado.

Yo les he dado a conocer tu Nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que Tú me has amado esté en ellos y yo en ellos».

SILENCIO

𝄞 Canto:

El alma que anda en Amor,

ni cansa, ni se cansa.

Padre nuestro

Oración final

Señor Jesús,

la víspera de ser torturado en la cruz

te retiras en este huerto de olivos para rezar.

Tu súplica al Padre revela tu corazón de hombre que sufre, que se espanta por el horror y siente miedo.

Esta noche, como a tus discípulos,

nos invitas también a nosotros a permanecer contigo, a sostener tu lucha interior.

Nos preguntas:

¿Os quedaréis conmigo para velar y rezar?

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Sylvain de Taizé

𝄞 Canto:

Quedaos aquí, y velad conmigo.

Velad y orad.

Lavar los pies del mundo

Centro Aletti - [AUDIO] Omelia Giovedì Santo di p. Marko... | Facebook

Que el Señor me enseñe a limpiar los pies de los que el mundo no quiere:

  • los pies húmedos de quienes llegan huyendo del horror, el hambre y la guerra en una patera,
  • los pies sucios de las personas que no tienen techo,
  • los pies heridos con las señales de los pinchazos de la droga,
  • los pies de aquellos que desde el fondo del Templo no se atreven a alzar la vista y solo pueden decir: «ten piedad de mí que soy un pobre pecador»,
  • los pies de las mujeres que son maltratadas por quienes se dicen sus compañeros,
  • los pies de aquellos que el mundo discrimina por el color de su piel, por sus ideas políticas, por su religión, por su género, por su orientación sexual y por tantas otras cosas…

Ayúdame Señor a amar hasta el extremo.

(Pablo Guerrero, sj)

Domingo de Ramos

28 Marzo 2021

«Bendito el que viene en el nombre del Señor»

(Mc 11, 1-11)

(Comunidad de Taizé)

Jesús entra en Jerusalén montado en un burrito, signo de la humildad, la no violencia, la paz, y la gente sencilla del pueblo lo aclamaba como el Hijo de David, el Bendito, que viene en el nombre del Señor, recibiéndolo con ramos de olivos y alfombrando el paso con mantos. Gloria y paz, decían.

Nada de esto tiene que ver con el triunfo de los grandes y poderosos de la tierra. Es el triunfo de Dios, el triunfo del amor, de la humildad, de la paz.

Jesús camina cargado de ternura y con la paz en sus manos. Su entrada en Jerusalén es para bendecir y pacificar. Que Jesús siga entrando en nuestras vidas y en todas las ciudades del mundo.

Salmo 23

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,

el orbe y todos sus habitantes,

él la fundó sobre los mares,

él la afianzó sobre los ríos.

Quién puede subir al monte del Señor?

Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentes, y puro corazón,

que no confía en los ídolos

ni jura contra el prójimo en falso.

Ése recibirá la bendición del Señor,

le hará justicia el Dios de salvación.

¡Portones!, alzad los dinteles,

que se alcen las antiguas compuertas:

va a entrar el Rey de la gloria.

Quién es ese Rey de la gloria?

El Señor, héroe valeroso:

Él es el Rey de la gloria.

Gloria al Padre…

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Lectura: Del Evangelio de San Marcos

Cuando se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: «Id a la aldea de enfrente y, en cuanto entréis, encontraréis un pollino atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: “El Señor lo necesita, y lo devolverá pronto”».

Fueron y encontraron el pollino en la calle atado a una puerta; y lo soltaron. Llevaron el pollino, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás, gritaban:

«¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

¡Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David!

¡Hosanna en las alturas!».

(Mc11, 1-10)

Peticiones

Kyrie Eleison

  • Ven, Señor Jesús, y bendice con tu paz a todos los pueblos y ciudades de nuestro mundo. Haz de nosotros instrumentos de tu paz.
  • Hazte presente, Señor, por medio de tus evangelizadores a todos los pueblos y en todos los ambientes que no te conocen. Haz que tu Iglesia tenga sus puertas siempre abiertas y sea sacramento de tu presencia.
  • Que los que tienen poder aprendan de ti a servir.

Padrenuestro

Oración común

Jesús, alegría de nuestros corazones,

tú permaneces a nuestro lado como un pobre.

Quieres que seamos personas llenas de vida.

Y cada vez que se produce un distanciamiento entre tú y nosotros,

nos invitas a seguirte permaneciendo muy cerca de ti.

Bendícenos, Cristo Jesús,

tú que, abrumado por las penas, no amenazabas a nadie.

Tú vienes a curar con tu compasión.

Cuaresma-5

21 Marzo 2021

Nuestra mirada hacia el crucifijo

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Hermano Sylvain, de Taize

Introducción

El Evangelio de hoy nos invita a dirigir nuestra mirada hacia el crucifijo, que no es un objeto ornamental. En la imagen de Jesús crucificado se desvela el misterio de la muerte del hijo como supremo acto de amor, fuente de vida y de salvación para la humanidad de todos los tiempos. En sus llagas fuimos curados.

Para explicar el significado de su muerte y resurrección, Jesús de sirve de la imagen del grano de trigo que tiene que caer en la tierra y morir para dar mucho fruto. Él pagó ese precio. Este es el misterio de Cristo.

Que la Virgen María nos ayude a encontrarlo y conocerlo así como Él quiere, para que podamos vivir iluminados por Él y llevar al mundo frutos de justicia y de paz.

Salmo 94

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque Él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque
Él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: No endurezcáis el corazón

Gloria al Padre…

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Lectura — Jn 12, 23-28

Jesús dijo:
«Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré? ¿Padre, líbrame de esta hora? Pero si por esto he venido, para esta hora: Padre, glorifica tu nombre».
Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo».

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Silencio —

Oración de intercesión

Kyrie eleison…

  • Bendigamos al Señor, por este tiempo de gracia que nos concede, para que, por medio de la oración, el ayuno y la limosna, nos encontremos cada vez más cerca de Él y del prójimo.

  • Te rogamos, Señor, por el fin de la pandemia, por todas las personas que están pasando por momentos duros en su vida, como la enfermedad, la miseria, el abandono, la falta de libertad. Haznos en este tiempo estar más atentos a los que sufren.

Padre Nuestro

Oración final

Jesucristo, cuando creemos estar solos, tú estás presente.
Si en nuestro interior tenemos como una duda,
no por ello tú nos amas menos.
Quisiéramos atrevernos a asumir riesgos por ti, Cristo.
Y escuchamos tus palabras:
El que da su vida por amor la encontrará”.
(Roger de Taizé)

Cuaresma-4

14 Marzo 2021

Renovar la caridad

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Tabgha (Israel) – Iglesia de la multiplicación de los panes y los peces

Introducción

Dice el Papa Francisco, en su mensaje para esta Cuaresma:

La caridad se alegra de ver que el otro crece. Por este motivo, sufre cuando el otro está angustiado: solo, enfermo, sin hogar, despreciado, en situación de necesidad… La caridad es el impulso del corazón que nos hace salir de nosotros mismos y que suscita el vínculo de la cooperación y de la comunión.

Vivir una Cuaresma de caridad quiere decir cuidar a quienes se encuentran en condiciones de sufrimiento, abandono o angustia a causa de la pandemia del COVID19. En un contexto tan incierto sobre el futuro, recordemos la palabra que Dios dirige a su Siervo: «No temas, que te he redimido» (Is 43,1).

Ofrezcamos con nuestra caridad una palabra de confianza, para que el otro sienta que Dios lo ama como a un hijo.

Salmo 94

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque Él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

Entrad, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque
Él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: No endurezcáis el corazón

Gloria al Padre…

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Lectura — Mc 6, 30-37

Los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

Cuando se hizo tarde se acercaron sus discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despídelos, que vayan a los cortijos y aldeas de alrededor y se compren de comer». Él les replicó: «Dadles vosotros de comer».

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Silencio —

Oración de intercesión

Kyrie eleison…

  • Señor, te pedimos por todas las personas que pasan necesidad en nuestro mundo, tanto en los barrios de nuestras ciudades como en otros lugares más alejados, para que les sintamos como nuestro prójimo, a quienes se nos encarga que les demos de comer.

    Te damos gracias, Señor, por tu presencia renovada en el mundo y en nuestras vidas, por el don de la fe que nos regalas y por este camino cuaresmal, que nos está permitiendo caminar desde la oscuridad hacia tu luz.

Padre Nuestro

Oración final

Padre de misericordia,
que nos enviaste a tu Hijo Unigénito para salvar al mundo.
Otórganos el poder de tu bendición
como testimonio de tu amor y misericordia.
Gracias porque Tú nos has abierto el tesoro de tu perdón salvador.

Concédenos el poder de tu luz,
para que no perdamos el tesoro de tu amor y de la fe;
concédenos tu bendición y rodéanos con tu protección
para que ardamos de alegría en el corazón
cuando contemplamos tu bondad infinita. Amén.

Cuaresma-3

7 Marzo 2021

Renovar la esperanza

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Hermano Sylvan, de Taizé

Introducción

Jesús se cansa, tiene sed, pide agua. Que le damos? ¿Sabemos esperar a su cansancio? No, queremos las cosas inmediatamente.
Saciamos su sed de amor con problemas, esperando soluciones. Contaminamos la tierra, el agua de donde viene la vida. Vinagre en la Cruz.
Pero Jesús nos ama, hasta ofrecernos la eternidad, hasta solucionarnos el gran problema de nuestra existencia, hasta darnos el agua viva de su costado para limpiarnos en su misericordia.
Ésta es la Esperanza en Él: En el silencio de la oración se nos da la esperanza como inspiración y luz interior. Vivir una Cuaresma con esperanza significa sentir que somos testigos del tiempo nuevo, en el que Dios “hace nuevas todas las cosas”.

Salmo 94

Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque Él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

Entrad, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque
Él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo, el rebaño que Él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz: No endurezcáis el corazón.

Gloria al Padre…

Lectura — Jn 4, 5-10
Christe Jesu lumen cordium, laudabo te

Llegó Jesús a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al pozo. Era hacia la hora sexta.
Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: «Dame de beber». Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida.
La samaritana le dice: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?».
Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y él te daría agua viva».

Christe Jesu lumen cordium

Silencio —

Oración de intercesión

Kyrie eleison…

  • Cristo, tú que renuevas en nosotros la esperanza, haznos beber de tu agua y que tu palabra nos ilumine.

  • Concede, Señor, a las comunidades de la tierra de Abraham los dones de la paz, el perdón y la fraternidad, para que “no dejen de soñar, no se rindan, no pierdan la esperanza”.

  • Oremos hoy para que se realice el “sueño de Dios”: que la familia humana sea hospitalaria y acogedora con todos sus hijos y que, mirando el mismo cielo, camine en paz en la misma tierra.

Padre Nuestro

Oración final

Dios de todos los humanos,
líbranos de cavar «cisternas agrietadas que no retienen el agua viva».
Quisiéramos confiarnos en ti,
y abandonar en ti nuestras inquietudes y toda nuestra vida.
Bendícenos, Cristo Jesús,
Tú que nos amas siempre, hasta en nuestra noche.
(Roger de Taizé)